“¿Sabes por qué la gente se metía en las cuevas? Porque había luz fuera de ella.” – Mi experiencia como organizadora del Miss Panamá. 2011 – 2015-

cuevas.pngHace unos años tuve la oportunidad de encargarme de organizar, producir y dirigir el certamen nacional de la belleza de Panamá, comprando la marca Miss Panamá, me sentía con un entusiasmo de niveles muy altos. A la par dirigía la Fundación Pesebre la cual funde con la filosofía de encontrar personas que donaran su talento o tiempo, y no solo dinero o artículos, es decir: “Donarse como Persona”, allí conocí a una gran chica que hoy sigue siendo parte de mi vida y quién dono su talento y tiempo para que muchas niñas pudieran vivir la experiencia positiva de ser mini-modelos con postura, refinamiento y actitud ganadora de reinas. Ella ese mismo año ganó el certamen de belleza nacional 2010. Y mientras la apoyaba para viajar al gran certamen internacional de Miss universo, mantuve  varias  conversaciones con un alto directivo del Canal de Tv que transmitía el certamen internacional en su parrilla de programación, y en medio de las conversaciones me hizo una propuesta para volver a un programa de TV matutino, pero realmente ya no deseaba ir por el camino de la televisión diaria en vivo, pues deseaba tener mi primer hijo, sinembargo le pregunte ¿Qué pasaba con el Certamen Nacional? ¿por qué no había esa inyección de producción que antes existía?,   la respuesta fue muy clara: “Estos certámenes ya no reciben la audiencia que antes atraía”, y como vengo de trabajar en la televisión entendí perfectamente lo que me decía, es entonces cuando le hable del trabajo que hacía en  la fundación y  lo positivo que es para muchas adolescentes  tener buenos “role models” a seguir, mostrándole el buen ejemplo del trabajo realizado por la reina de belleza de ese año y luego de esa conversación, y por casi 5 meses negociamos un contrato que parecía suficientemente bueno para lograr el cometido original:  “Empoderar a jóvenes que deseaban ser reinas de belleza para que con esas coronas y experiencias hicieran cambios positivos en su propia historia inspirando a mujeres a respetarse, y demostrar que la belleza es actitud ganadora”.

Entonces entre de lleno a la fascinante cueva encargándome completamente  de la organización del Certamen Nacional MISS PANAMÁ, esta vez ya no como concursante sino como organizadora, y rápidamente me encontré con los misteriosos desengaños,  de inmediato iniciaron las peores olas de desánimo, narcisismo imparable de socios y misses,  los malos comentarios de las redes sociales por cosas sin sentido, ambiciones sin valores, familias que apoyaban sinvergüenzuras, una parte de comunidades de homosexuales “carnestolendas” que no se aceptan ni a ellos mismos y su rechazo personal lo proyectan con odio visceral a lo que vaya minímamente en contra del sentido común, abundante hipocresía,  hombres casados en busca de carne fresca, chicas de familias que sus padres perdieron todo poder sobre ellas, o padres muy sumisos que al final hacen la vista gorda para conseguir un poco más de dinero, chicas consentidas que no tienen idea de lo que es la vida real porque siempre les dijeron que serian reinas y todo se lo merecían, personas que deseaban trabajar hasta de gratis  solo para estar dentro y revolver los problemas haciéndole daño a las que no eran sus favoritas.

Sin embargo, la cueva también tenía “rayos de luz” que entraban cuando reconocías que habían jóvenes con muy buenos valores, con ganas de aprender y ser su mejor versión, chicas que hasta el sol de hoy las sigues viendo brillar con luz propia, casi siempre gracias a una madre y un padre que reconocen que esto era solo una experiencia de crecimiento y que los valores morales son la prioridad sobre cualquier tacón, pestaña o labial. Además de tener un personal de trabajo muy pero muy reducido que entendía uno de los principales objetivos de la Organización: “Cuidar al ser humano dentro de cada una de ellas”. Y fueron esas personas las rocas que difícilmente se erosionaban con el tiempo.

Pero luego, de muchos altibajos y aferrarte a un sueño, comprendes que este proyecto es una cueva sin fondo, llena de humedales, erizos y también bellas estrellas de mar, que atrae la fascinación por su misterio y belleza ancestral, que te invita a entrar y explorar su magia, que aunque parece segura en la cueva habitan algunos peligrosos animales, y luego de entrar lo único que deseas es salir pronto de esa oscura fascinación y escaparte hacia donde brilla la Luz.

A los padres, y chicas que me leen, los certámenes de belleza fascinan por su misterioso femenino glamour, que son como cantos de sirena. Mi consejo es si realmente deseas entrar una de esas cuevas, solo puedo decirte: “Entra con las expectativas de aprender para llegar hacer la reina de tu propia historia”.

Fueron 5 años organizando un certamen que me enseño que por mas que desees manejar estos certámenes con ilusión de empoderar a las mujeres, la realidad es que no se empodera a nadie si la persona no quiere ser empoderada y que los certámenes pueden llegar a ser un negocio muy oscuro, para aquellos que creemos en la ilusión de los sueños de las buenas chicas,  porque siempre te encontrarás con la envidia de los animales de la oscuridad, también con las sirenas que se convierten en peligrosos tiburones y sacan dientes para destrozarte, encontraras a un público que son como las algas marinas que te empujan al fondo del mar para verte desaparecer y así mantener el área oscura, y leerás como  las  redes sociales son igual a un pulpo con fuertes tentáculos que te zarandean al punto de llenarte de una mala tinta. Sin embargo, créeme nunca me arrepiento de la experiencia que para mí fue la mejor escuela de vida. Dice un refrán sabio: “¿Sabes por qué la gente se metía en las cuevas? Porque había luz fuera de ella.”  Mi recomendación es siempre busca la luz y no te lleves los resentimientos porque si no cargaras toda la vida con la cueva dentro de ti.-

Marisela Moreno.